top of page
Quiénes Somos

Declaración de Fe

Bases bíblicas y doctrinales de nuestra iglesia

Declaración de Fe

1. La Autoridad de la Biblia

Los sesenta y seis libros del Antiguo y del Nuevo Testamento son la Palabra de Dios inspirada verbalmente, son infalibles en sus escrituras originales y son la revelación completa y final de Dios. (Mateo 5:18 / Juan 17:17 / II Timoteo 3:16-17 / II Pedro 1:19-21 / Apocalipsis 22:18-19).

2. La Trinidad de Dios

Hay un solo Dios, existiendo eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, quienes son co-iguales en su naturaleza esencial, sus atributos y su perfección; y cada uno debe ser honrado y adorado como Dios. (Génesis 1:1 / Deuteronomio 6:4 / Salmo 18:30-31, 147:5 / Mateo 28:19 / Marcos 12:29 / Lucas 3:22 / Juan 4:24, 5:23, 10:30, 14:19 / Hechos 5:3-4 / II Corintios 13:14 / Hebreos 1:1-3).

3. La Persona de Jesucristo

Jesucristo es Dios el Hijo, el Mesías prometido, concebido en la carne por el Espíritu Santo, nacido de una virgen. Verdadero Dios y verdadero hombre, sin pecado, y el único mediador entre Dios y el hombre. (Isaías 7:14, 9:6-7 / Mateo 1:18-25 / Marcos 14:61-62 / Juan 1:1-3, 14, 29, 5:18, 8:58, 10:30 / II Corintios 5:21 / Filipenses 2:5-11 / Colosenses 2:9 / I Timoteo 2:5 / Hebreos 1:2-9, 2:14-15 / I Juan 5:20).

4. La Obra de Jesucristo

Jesucristo es el Hijo de Dios, que murió por la humanidad (Juan 3:16) se entregó a sí mismo por nuestros pecados en la cruz (Filipenses 2:6-7) llevó todas nuestras maldiciones y enfermedades en la cruz del Calvario (Isaías 53:4-5).

5. El Ministerio del Espíritu Santo

El Espíritu Santo es aquella Persona de la Trinidad que convence al hombre de pecado, produce el nacimiento espiritual, mora adentro, sella, santifica, guía, equipa, enseña y llena al creyente, así capacitándole para caminar en obediencia a Dios y a Su Palabra. (Juan 3:5, 14:16-17, 26, 15:26-27, 16:7-15 / Hechos 1:8, 5:3-4 / Romanos 8:9, 14 / I Corintios 2:10-11, 6:11, 19, 12:4-13 / II Corintios 3:18 / Gálatas 5:16-18, 22-23 / Efesios 1:13-14, 4:30, 5:18-21).

6. La Creación y la caída del Hombre

El Hombre fue creado por Dios a Su propia imagen y no es el producto de la evolución; cayó en pecado por medio de su desobediencia personal a la voluntad revelada de Dios; y como resultado, toda la humanidad es pecaminosa por naturaleza y por práctica, es incapaz de salvarse a sí misma, y enfrenta una separación eterna de Dios. (Génesis 1:26-28, 2:7, 18-24, 3:1-24, 9:6 / Mateo 19:4 / Marcos 7:21-23 / Juan 8:42-44 / Romanos 1:18, 3:10, 23, 5:1 / Efesios 2:1-3).

7. La Salvación del Hombre

La salvación eterna del pecado, de la muerte y del infierno es el regalo gratuito por la gracia de Dios y está basada solamente sobre la fe y creencia personal del hombre en Jesucristo. El murió voluntariamente como un sacrificio en sustitución por nuestros pecados y resucitó físicamente de la muerte, así garantizando nuestra propia resurrección a la vida eterna. Esta salvación no se recibe ni se basa en ningún sacramento, mérito ni obra buena de parte nuestra. El que recibe la salvación de Cristo está eternamente seguro. (Juan 1:11-13, 3:16, 5:24, 10:28-30, 14:6 / Hechos 16:31 / Romanos 3:23-26, 5:8, 6:23, 10:9-10 / Efesios 2:8-10 / Tito 3:5 / Hebreos 7:24-25 / I Pedro 1:18-19; I Juan 5:11-13).

8. El Destino del Hombre

Al morir, el redimido pasa inmediatamente a la presencia de Cristo y ahí permanece en comunión gozosa hasta su resurrección física a la vida. Los que mueren sin nunca haber recibido a Jesús como salvador personal mientras estaban con vida, al morir descienden inmediatamente hasta el Hades donde son guardados bajo castigo hasta su resurrección física resultando en la condenación según Daniel 12:2 / Lucas 16:22-23, 23:43 / II Corintios 5:8 / Filipenses 3:10, 11, 21 / Apocalipsis 20:11-15.

9. La Naturaleza y la Organización de la Iglesia

Todos los que han puesto su fe en Cristo están unidos inmediatamente por el Espíritu Santo en un cuerpo espiritual, la iglesia, de quien Cristo es la cabeza. También, los miembros de este cuerpo espiritual único son mandados para asociarse unidos en iglesias locales según Mateo 16:18 / Hechos 2:46-47 / I Corintios 12:13 / Efesios 1:22-23 / Colosenses 1:18 / Hebreos 10:25. Estas iglesias locales independientes han recibido la autoridad necesaria y las directrices bíblicas para administrar el orden, la disciplina y la adoración que Cristo, la cabeza, ha ordenado. Los oficiales designados bíblicamente que sirven bajo Cristo y sobre la iglesia son los pastores y los diáconos (ver Hechos 6:1-6 / I Corintios 14:40 / Efesios 4:11-12 / I Timoteo 3:1-13 / Tito 1:5-9 / I Pedro 5:1-5).

10. Las Ordenanzas de la Iglesia

Seis ordenanzas han sido encomendadas a la iglesia local: el bautismo, la Cena del Señor, La presentación de los niños, el matrimonio, la Unción de los enfermos, y el ordenamiento de ministros. El bautismo cristiano es la inmersión del creyente en el agua en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta ordenanza, siendo un mandato de Cristo, se reconoce como requisito esencial para la membresía en la iglesia local. Así mismo, la Cena del Señor fue instituida para recordar su muerte expiatoria. Estas ordenanzas deben ser cumplidas hasta el regreso del Señor Jesucristo. (Mateo 28:16-20 / Lucas 22:19-20 / Hechos 2:41, 10:47-48 / I Corintios 11:23-29).

11. Eventos Futuros

Uno de los grandes eventos futuros en el cumplimiento de la profecía acerca de la iglesia es el retorno personal y corporal del Señor para llevar de la Tierra Su iglesia en espera y recompensarla de acuerdo con sus obras. (Juan 14:2-3 / Romanos 14:10-12 / I Corintios 3:11-15, 15:51-53 / II Corintios 5:10 / I Tesalonicenses 4:15-17 / Tito 2:11-13 / Apocalipsis 3:10). Otro evento venidero es el período de siete años de tribulación cuando los juicios de Dios serán derramados sobre el mundo incrédulo. Estos juicios tendrán su clímax con la venida de Cristo en Gloria a la Tierra. El destruirá Sus enemigos e Israel será restaurado a su tierra. (Daniel 9:27, 12:1 / Jeremías 30:7 / Mateo 24:15-31, 25:31-46 / II Tesalonicenses 2:7-12 / Apocalipsis 16:1-19, 21, 19:1-21). Cristo entonces establecerá Su reino milenario en el cual los santos reinarán con Él sobre Israel y todas las naciones de la Tierra. (Deuteronomio 30:1-10 / Isaías 11:1-16, 65:17-25 / Ezequiel 37:21-28 / Apocalipsis 19:11, 20:1-6). Al final del reino milenario los muertos sin Cristo serán resucitados y condenados al castigo eterno y los salvos entrarán al estado eterno de gloria con Dios (Marcos 9:43-48 / I Corintios 15:24-28 / II Tesalonicenses 1:9 / II Pedro 3:10-13 / Apocalipsis 20:11-15, 21:1-4, 22:5,11).

bottom of page